miércoles, 9 de octubre de 2013

Las calles limpias

No vivo en Madrid y no puedo comprobar cómo están las calles del centro pero sí puedo comprobar cómo están las calles de mi ciudad y no creo que se diferencien mucho de las de Madrid o, como veo en las noticias, de las de Benidorm: hay muchas personas mendigando, pidiendo limosna. 

Son personas que están en las puertas de las iglesias, de las tiendas, de los supermercados, de los centros comerciales, etc. Personas que, de una manera educada (es mi experiencia) piden ayuda porque no tienen recursos con los que vivir. Desde mi punto de vista son personas que por mala fortuna (o por negocio, no nos olvidemos de este caso) se ven obligadas a vivir en la calle y pedir, personas que hace unos años iban como yo o como nosotros por la calle y veían a las personas que entonces no podían vivir en otro lado que en la calle. Personas que hace pocos años tendrían un trabajo, una casa, familia, amigos... Una vida, al fin y al cabo. Ni nosotros ni ellos tienen la culpa y tampoco tenemos la solución. No, no tenemos la solución.

Estas personas son víctimas de una feroz y voraz (y cualquier adjetivo se queda pequeño) crisis que, a pesar de lo que quieran decir los políticos, sólo se deja sentir en la población "normal": las clases bajas, medias y medias-altas, a los trabajadores, a los estudiantes, a los pensionistas. A las personas que ni son políticos ni tienen familiares cercanos que lo sean. Sí, es así de crudo pero es la realidad. Los que hace unos años paseaban por la calle y ahora viven en ella pueden ser acompañados por nosotros, los que ahora paseamos por la calle. Esperemos que no sea así, que no haya nadie así. 

Sin embargo, de un tiempo a esta parte todos los políticos de todos los niveles (locales, regionales y nacionales) se han preocupado por la imagen que vemos los ciudadanos y los TURISTAS por las calles de gente pidiendo porque, no nos engañemos, ver a Dora la exploradora en la Puerta de Sol es ameno para los niños, oír un músico en la calle Preciados es divertido para los jóvenes y adultos pero ver unos mendigos en la Puerta de Sol Y en la calle Preciados, eso no es ameno ni divertido.

"Hay un problema -dirá Ana Botella, alcaldesa de Madrid- y es que el turismo ha descendido y la mendicidad se ha incrementado". Habrá que buscar una solución entonces. ¿Ayudar a esas personas? ¿Construir albergues? ¿Darles trabajo? ¿Proporcionarles una vivienda de alquiler social? ¡No! ¡Eso es una barbaridad! Les multaremos por estar en la calle pidiendo. La lógica de esta mujer es aplastante. 

De Madrid nos vamos a Benidorm, cuyo ayuntamiento ha aprobado una normativa que prohíbe vivir en la calle y mendigar, de manera que se comprará un billete para EXPULSAR de Benirdorm a ese mendigo y llevarlo a su lugar de origen. Mira, por lo menos va a ver mundo. 

Esto es pura ESTÉTICA. "Ojos que no ven, corazón que no siente". Si la población no ve gente mendigando, pensaremos que hay trabajo y que las cosas van bien. Esto es maquillaje pero detrás del maquillaje, la que tiene un grano, tiene un grano y el grano no se esconde. 

Sin embargo, esto no deja de ser HIPOCRESÍA. Las personas que hace unos años estaban trabajando y tenían, como he dicho, una casa, una familia, amigos, etc., pagaban religiosamente sus impuestos a un Estado que ahora les da la espalda. Pagaban impuestos a un ayuntamiento que ahora los expulsa. Pagaban impuestos a un Estado que ahora les niega cualquier ayuda. ¿Esto es justicia?

No obstante, lo que sigue y seguirá ocurriendo es que los ciudadanos "normales" seguiremos viendo a estas personas, que nos removerán nuestro corazón, y les daremos limosna o comida, a pesar de que nosotros no tenemos ni la culpa ni la solución de su situación, a pesar de que nosotros no somos los que les hemos negado las ayudas o les hemos comprado un billete para salir de Benidorm. A pesar de todo eso, seguiremos compadeciéndonos de ellos y pidiendo no vernos en su situación pero tenemos que ver, DEBEMOS VER que la solución no es nuestra, es del Ayuntamiento, del Gobierno regional y del Estado. Son ellos a los que se les tiene que remover el corazón a ver esa situación pero, llegados a este punto, yo me pregunto: ¿tiene corazón esta gente?

viernes, 20 de septiembre de 2013

Una noticia

Hace bastante tiempo, casi un mes, que no he vuelto a escribir en el blog y la verdad es que ya tenía ganas de hacerlo. He pensado mucho sobre qué escribiría pero acabo de ver un video y una noticia que quería compartir y comentar.

La noticia en cuestión es el video (ver video aquí) que ha lanzado la Fundación Internacional Baltasar Garzón con motivo de la visita, el próximo lunes, a España del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas, es decir, un grupo de expertos que valorarán la actuación del gobierno nacional sobre la reparación a los familiares de víctimas del franquismo.

El problema de las fosas comunes, los fallecidos en las cunetas y el desconocimiento de las víctimas, así como su cuantificación y paradero no es un problema que acabe de surgir, sino que es un problema que España lleva arrastrando varios años y que ahora, con la justicia de Argentina actuando y con el trabajo del exjuez Baltasar Garzón, parece que es tema de actualidad. 

El problema de la llamada Memoria Histórica se remonta a nuestra transición, aquella etapa en la que España se quitó de las losas del franquismo para ser recibida por Europa y por la democracia. Sin embargo, no nos hemos quitado fácilmente esa losa, sino que la hemos camuflado o apartado. Ahí, sin que se note y sin que la vea nadie, hasta ahora. 

El problema que ahora tiene España es que durante la transición se optó por olvidar, cerrar heridas como dicen muchos, y no nos decantamos por saber la verdad. Había miedo, mucho miedo, dirán algunos. Sí, es cierto, eran tiempos convulsos en los que la gente recordaba la miseria de una guerra pero ¿es motivo ese para olvidar? No se puede avanzar olvidando. Hay que superarlo. 

La democracia que se celebraba era una farsa porque había verdaderos demócratas desaparecidos. En las cunetas. Unos, como Fraga, se cambiaron la chaqueta por una de un tono más claro (pero no de diferente color) y ya eran bautizados como demócratas, verdaderos artífices de la transición y la democracia en España. Otros, que no se podían cambiar de nada porque estaban muertos, permanecían en las fosas, en las cunetas, abandonados. Sólo recordados por familiares que tenían miedo a preguntar dónde, cómo, cuándo y por qué les mataron. Eso es lo que preguntan ahora. El fallecido Fraga, por seguir con el ejemplo, está enterrado y puede ser visitado por sus familiares y cuantos quieran. No le faltan visitas o flores a su tumba. Muchas familias, muchísimas familias desconocen dónde están sus padres, abuelos, primos, etc. Quizá, cuando vayan con el coche por la carretera pasen por esa cuneta donde está su familiar pero no lo saben. Éso es lo único que piden. 

Lo que ocurrió en la transición española fue pactar entre todas las partes una Ley de Amnistía que olvidaba y dejaba atrás "las heridas" o las cuestiones que había que resolver. Esta chapuza, el tapar estas goteras soluciona el problema durante un tiempo pero no para siempre, vuelve a llover y vuelven a salir las goteras, como podemos comprobar hoy en día. Por eso el exjuez Garzón intentó arreglar bien esas goteras y por eso hay muchos grupos y asociaciones que quieren también solucionar estos problemas. No obstante, esto no dejan de ser migajas para solucionar el problema: las familias no obtienen el apoyo de las instituciones para la búsqueda y excavación de fosas, ni los investigadores para ejercer su trabajo y por eso las goteras siguen teniendo agua. 

En la siguiente página web (ver aquí) se puede apreciar el número de fosas que están contabilizadas en España y se puede ver cómo una ínfima parte de éstas han sido estudiadas mientras que el resto permanecen sin tocar. Nos unimos a Europa, el mundo nos recibió, celebramos nuestra democracia y no fuimos capaces de limpiar la casa. No, no tuvimos el valor de Alemania o Argentina en juzgar a los genocidas, a los asesinos y torturadores. No, no tuvimos el valor y ahora es Argentina quien está investigando los crímenes del franquismo cuando nos vanagloriamos como democracia de investigar los crímenes de Pinochet en Chile. Esto es lo que España hace en cuanto a Memoria Histórica: ayudamos a los demás cuando tenemos nuestras propias cunetas llenas de asesinados por un régimen dictatorial.

Una página para pensar: http://www.memoriahistorica.org.es/

jueves, 12 de septiembre de 2013

Reflexiones

Anoche vi un programa que se estrenaba y que trataba sobre el principal problema de la sociedad española: el paro. Sí, España es un país que tiene 6 millones de personas (6.000.000 personas, para verlo más claro) que quieren trabajar y no pueden. Casi siempre es por la misma razón: no se puede poner a nadie más en nómina. Otros reciben una negativa en la que el argumento es que no se está suficientemente preparado o, incluso, los hay que han sido rechazados por estar excesivamente preparados para un puesto. Claro, ¿quién necesita tener una carrera universitaria para ser camarero en un chiringuito en la playa? Pues esto pasa. 

En este programa hay expertos que hablan de esta situación y aconsejan a los parados que hay en plató, que cuentan su situación. Unos dicen que España es un país solidario y sobrevive por eso, otros dicen que hay que buscarse la vida y ser emprendedor, otros dicen que hay que ser positivos... Y yo me pregunto: ¿y cómo se hace eso? ¿Cómo se puede ser emprendedor e innovador con 6.000.000 de parados? Quiero decir, una persona puede tener una versión innovadora (de hecho, se ha puesto el ejemplo de la cadena de comida rápida KFC) pero eso no ocurre con 6.000.000 de personas. ¿Montamos 100 nuevos bares, gimnasios, pastelerías, floristerías, copisterías, agencias de viajes, restaurantes, etc. en un pueblo o ciudad en los que ya hay bares, gimnasios, pastelerías, floristerías, copisterías, agencias de viajes, restaurantes, etc. de sobra? ¿Y cómo se puede seguir siendo positivo si hay personas que no tienen ninguna prestación, personas que reciben un no continuo al buscar empleo, personas que ven cómo sus hijos no pueden vivir como ellos desearían? No se puede ser positivo en un mundo así. 

Sin embargo, creo que una de las cuestiones más importantes que se han mencionado es que España sobrevive hoy en día gracias a la solidaridad. ¿Solidaridad? Sí, somos un país solidario; somos un país con cada vez más bancos de alimentos, cada vez hay más personas que donan su dinero para algún estudiante sin beca o para algún parado, donan sus domicilios para desahuciados, restaurantes que donan su excedente de comida para que no se malgaste... Sí, somos un país solidario pero yo me pregunto dos cosas: ¿la solidaridad de los ciudadanos debería ser complementaria a los organismos públicos o ya está tomando un cariz más importante que el apoyo a los organismos públicos? Quiero decir, un banco de alimentos tiene una labor suplementaria, no sustentante, el pilar de esa función es obligación del Estado. La otra pregunta es: ¿qué pasará cuando ya no podamos ser más solidarios de lo que somos? Los padres rescatan a hijos que se han quedado en el paro pero ¿qué pasará cuando esos padres ya no puedan ayudar a sus hijos?

Y la gran pregunta de todas es: ¿hasta cuándo vamos a sostener esta situación? ¿Hasta cuándo vamos a ser positivos, tratar de emprender y quedarnos en el intento, ser positivos, ser solidarios? Yo no lo sé pero tengo curiosidad por lo que pasará entonces: ¿saldremos a la calle? ¿Acudiremos a las manifestaciones? ¿Practicaremos la desobediencia civil? ¿Lucharemos? Tengo mucha curiosidad. 

sábado, 31 de agosto de 2013

Everwood

Hoy sólo quiero dejar un monólogo que escuché en un capítulo de Everwood (una de tantas buenísimas reflexiones) y que me parece muy interesante:

No te preocupes por el futuro. O preocúpate pero sabiendo que hacerlo es tan efectivo como intentar resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Es probable que los problemas más serios que te surjan en la vida sean cosas que ni se te pasaron por la cabeza, de esas que te sorprenden un martes a las cuatro de la tarde.
Todo los días haz algo que te de miedo

Canta.


No juegues con los corazones de los demás. No aguantes que la gente juegue con el tuyo.

Cepíllate los dientes. No pierdas el tiempo sintiendo celos. Unas veces iras ganando y otras perdiendo. La carrera es larga y al final solo compites contra ti mismo.

Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos, y si lo consigues, dime cómo.
Conserva las viejas cartas de amor. Tira los recibos viejos del banco.

Yérguete.


No te sientas culpable si no sabes que quieres hacer en le vida. Las personas más interesantes que conozco no sabían lo que querían hacer con su vida a los veintidós años. Algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo saben a los cuarenta.

Toma mucho calcio. Trata bien a tus rodillas; las echarás de menos cuando te fallen.

Quizás te cases. Quizás no.


Quizás tengas hijos. Quizás no.


Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el rock cuando celebres las bodas de platino.



Hagas lo que hagas no te congratules demasiado ni tampoco te censures. Siempre has optado por una cosa u otra. Como el resto del mundo.

Baila. Aunque no tengas donde hacerlo más que en el salón de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, solo harán que te sientas feo.

Conoce a tus padres. Nunca sabes cuándo se irán para siempre. Sé bueno con tus hermanos. Son el mejor vínculo con el pasado y los que probablemente seguirán contigo en el futuro.

Entiende que los amigos vienen y se van, pero que hay unos pocos escogidos que debes conservar. Esfuérzate en no desvincularte de ciertos lugares y costumbres porque cuanto más mayor te hagas más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.

Vive en Nueva York alguna vez, pero vete antes de endurecerte.
Vive en el Norte de California alguna vez, pero vete antes de ablandarte.

Viaja

No te hagas demasiadas cosas en el pelo o cuando tengas cuarenta años parecerá el de alguien de ochenta y cinco.

Ten cuidado con los consejos que compras y ten paciencia con quienes te los vendan. Los consejos son una forma de nostalgia. Ofrecerlos es una manera de rescatar el pasado del vertedero, sanearlo, pintar las partes feas y reciclarlo dándoles más valor del que tiene.

Pero, créeme en lo del protector solar

martes, 27 de agosto de 2013

Dos noticias

Estoy segura de que la opinión de la población de Estados Unidos hoy, martes 27 de agosto, está totalmente dividida: para unos, lo más destacable de todo será el baile de Miley Cirus en los MVA (aquí) y, para otros, la noticia del día es que Estados Unidos prepara un ataque contra Siria (aquí). Aquí podría decir, irónicamente, que termina la evolución humana.

Sin embargo, no me refiero sólo a la población estadounidense, sino a la población mundial, ya que habrá muchas noticias como la de Miley Cirus que eclipsarán la verdadera noticia o, cuanto menos, serán el punto de atención de la opinión de la población. "-¿Alguien sabe qué pasa en Siria? -¡¡No pero me parece deleznable la actuación de la ex-Hanna Montana en los MVA!!" Aquí acaba la evolución humana, estoy segura de ello también. 

Con estas dos noticias pretendo reflexionar sobre lo manipulada que está la opinión pública, nuestra posición respecto a un informativo, una noticia. Sobre cómo nos importa más algo tan trivial como el baile erótico de una muchacha al hecho de que se pueda librar una guerra en Siria. "¿Dónde está Siria? Al menos, sé quién es Hanna Montana" dirán algunos. 

Ya no escribo más. Prefiero leer sobre Siria. 

viernes, 23 de agosto de 2013

Paco Ibáñez

Esperad un momento que pongo la música en el ordenador... Ya está: suena Paco Ibáñez. Sí, esta entrada va para él.

No es muy conocido y, de hecho, algunos lo confunden con el creador de "Mortadelo y Filemón" pero no, yo me refiero al cantautor, al Paco Ibáñez que canta a los poetas. No es muy conocido en España actualmente porque la mayor parte de su carrera se desarrolló en los años del franquismo en Francia, país que le acogió y le dejó cantar libremente. Sus canciones no están pasadas de moda porque son poemas y fueron escritos por grandes poetas: Antonio Machado, Rafael Alberti, García Lorca, Miguel Hernández, Goytisolo... Poetas latinoamericanos: Neruda, Nicolás Guillén, Rubén Darío... Poetas ya antiguos: Jorge Manrique, Quevedo, Góngora... Todos ellos han congeniado con su guitarra y su voz, que hace más bonitos, si caben, los versos. 

Yo supe de Paco Ibáñez por influencia paterna y poco a poco he ido escuchando muchos de sus poemas cantados, incluso me decidí a comprar un disco suyo: el magnífico concierto en el Olympia de París de 1969. Así, poco a poco, me interesé por sus conciertos y comprobé dónde estaba su público: la mayoría en Francia y en Cataluña también. Tuve que esperar a que la Universidad de Salamanca, en su programa cultural, preparara un concierto en noviembre de 2010.

A Paco Ibáñez se le escucha por sus canciones, no por su voz, porque con sus canciones es suficiente. Basta y sobra con sus canciones y, si no, juzguen ustedes mismos. 

                                       

"Coplas a la muerte de su padre" de Jorge Manrique


"Lo que puede el dinero" del Arcipreste de Hita


"Don Dinero" de Francisco de Quevedo



"Es amarga la verdad" de Francisco de Quevedo


"Y ríase la gente" de Luis de Góngora


"Déjame en paz, amor tirano" de Luis de Góngora




"A galopar" de Rafael Alberti




Aquí con el mismísimo Alberti ;)


"Balada del que nunca fue a Granada" de Rafael Alberti 


"Proverbios y cantares" de Antonio Machado


"Canción del jinete" de Federico García Lorca


"Andaluces de Jaén" de Miguel Hernández


"Érase una vez" de J. A. Goytisolo


"Me lo decía mi abuelito" de J. A. Goytisolo


"Palabras para Julia" de J. A. Goytisolo


"España en marcha" de Gabriel Celaya


"Soldadito de Bolivia" de Nicolás Guillén

martes, 20 de agosto de 2013

Reflexionar

Hoy, hace más bien un rato, durante la comida, mi padre me ha dicho que tengo un problema: "Tú, hija mía, reflexionas y aciertas en mucho de lo que dices, en el 99% de lo que dices (es mi padre y me ve con buenos ojos), pero te quedas en lo que debería ser y no en lo que en realidad es". Yo, que siempre me enzarzo en discusiones con él sobre el tema que sea, le he contestado: "Es que lo suyo es que lo que yo creo que debería ser y lo que en realidad es no tienen que tener muchas diferencias". Asumo lo ilusa que soy. 

Por eso hoy quiero reflexionar y lo quiero hacer sobre un tema que me viene rondando por la cabeza ya bastante tiempo. Quizá sea como una idea que tengo que sacar y que quiero sacar para quedarme más tranquila. O para que el que me lea también reflexione, un buen ejercicio al que no hay que apuntarse en un gimnasio. Bien, como muchos ya sabréis, el pasado 18 de agosto se celebró el aniversario del asesinato de Federico García Lorca y me parece un buen enlace con lo que quiero escribir. Yo, que he leído más sus obras de teatro que sus poemas, podría poner aquí alguno de ellos y considerar que ya le he rendido un homenaje pero este año quiero hacerlo mejor: este año quiero reflexionar con Federico García Lorca. Con él, de él, sobre él... dejadme que crea que sigue vivo porque lo está, aunque sea en nuestro interior al recordarlo siempre, aunque sea en sus obras y sus poemas, aunque sea en su espíritu de cultura y enseñanza. 

Lorca fue asesinado, con todas las letras, un 18 de agosto de 1936. Sí, se lo llevó aquél verano sangriente que llamamos los historiadores, se lo llevaron los hombres llenos de odio que le dispararon en su Granada. García Lorca es un ejemplo más de lo que eran los "putos rojos". Cada pueblo tiene un García Lorca que fue fusilado. Quizá no eran poetas, quizá no eran dramaturgos pero estoy segura que pensaban y reflexionaban y luchaban por sus ideas y querían un mundo mejor y una sociedad mejor y un país mejor. Estoy segura de ello y por eso digo que cada pueblo tiene un García Lorca que fue asesinado, no ya en 1936, sino hasta 1975.

Lo que me lleva a esta reflexión son las numerosas noticias que, atónita, leo en cada periódico y todas siguen el mismo patrón: un joven vinculado a un cierto grupo político hace referencia a la Guerra Civil, a Franco, al 18 de julio con cierto tipo de aprobación y añoranza. Y yo, que no tengo más años que estos jóvenes que digo y que, incluso, puedo tener alguno menos que ellos, me pregunto: ¿sabrán lo que dicen? Yo me pregunto si de verdad son conscientes de lo que están diciendo, de lo que sus palabras y a veces gestos, significan e implican. Yo creo que no lo saben...

Afortunadamente, lo que yo sé de España desde el 18 de julio de 1936 ha sido porque lo he escuchado en mi casa y porque lo he estudiado en el instituto y ahora en la universidad. Y es lo que me deja atónita: cada persona podemos tener nuestra ideología y nuestros pensamientos pero, tomando los hechos desde el punto de vista de la Historia objetiva, ¿cómo puede haber alguien que desee volver a esos años? Voy a explicar lo que fueron esos años.

Una guerra y más si es civil, empobrece un país, lo divide hasta muchos años después, lo divide de tal manera que hasta familias enteras se fracturan y nunca más vuelven a tener relación. Un país en guerra es un país en el que puedes estar en la calle y te pueden bombardear (mirad Guernika). Un país en guerra supone la autodestrucción de sus infraestructuras, sus edificios, sus pueblos, sus carreteras, sus vías de tren, sus puertos, sus redes de comunicación... Una guerra es una ruina. Ése es el punto al que yo llego tras una reflexión pero queda todavía. 

¿Y la posguerra? La posguerra es hambre y miseria. Es exilio y muerte. Sigue siendo pobreza y destrucción. Durante bastantes años. Éso es una posguerra pero todavía queda.

¿Y si añadimos las circunstancias extraordinarias que se daban en el mundo a partir de 1936? A estos factores debemos sumar el maniqueísmo ideológico que no sólo estaba presente en España, sino en todo el mundo. Sumemos también el vacío internacional que hubo durante nuestra Guerra Civil. Sumemos las ayudas que recibieron ambos bandos y veremos que la guerra se alargó durante 3 largos años. ¿Cómo puede soportar un país tal catástrofe? Me estoy dejando lo mejor todavía: sumemos que, cuando en España acabó el conflicto civil, estalló otro a nivel internacional: la Segunda Guerra Mundial. Me dirán: "pero España no participó en ella, fue neutral". La neutralidad es bastante discutible pero no lo es el empobrecimiento de todo un continente, como tampoco lo son los planes que tenía Franco para España, que no eran otros que participar en la misma apoyando al Eje Berlín-Tokio-Roma. Más pobreza y miseria. 

Éso es 1936. Éso es lo que nos dejó 1939. España no consiguió recuperarse hasta la década de los sesenta y tampoco fueron muchos los grandes avances. ¿Queremos volver a eso? Volver a juicios sumarísimos (con mucha suerte el que los tenga, porque muchos asesinados ni tuvieron un juicio), volver a los ataques intempestivos tras la más mínima sospecha, a la denuncia entre vecinos, volver a la autocensura personal a nivel ideológico, a nivel sexual y de género, etc. ¿De verdad alguien quiere volver a eso?

Por eso mismo escribo estas palabras, para ser conscientes de lo que afirmaciones o gestos a favor de esto tienen detrás y para ser conscientes de lo que significan. Es muy fácil pedir la vuelta del 18 de julio sin pensar lo que ello conlleva pero es muy difícil pensar que podamos vivir algo así, algo que, desgraciadamente, sufren muchos países hoy en día. No nos tenemos que ir a 1936 para ver guerras civiles, miseria, hambre y destrucción, vayámonos a Siria, Oriente Próximo, Egipto... ahí podremos ver de primera mano lo que es un conflicto bélico y, quizá, nos ayude a reflexionar.